23 julio, 2008

Habemus conflictos

Gerardo Sofovich y algunos de los conflictos entre los personajes del medio.

De un tiempo a esta parte, la demonización de los legendarios del espectáculo es una condición sine qua non para salir de las sombras o para generar el trillado efecto dominó. Todos se cuelgan de todos, ya que hay una tendencia sostenida a pensar que si no se está en la TV no se es parte de la colonia artística.
El caso de Gerardo Sofovich es un ejemplo que expresa, implícitamente, que el éxito no se perdona. De hecho, lo han convertido en uno de los “males del espectáculo”.
Desde su pelea con Rial y el posterior distanciamiento con Nazarena Vélez, el hombre talentoso es difamado constantemente por quienes se han proclamado, públicamente, sus enemigos.
El conflicto con Rial aún no ha quedado muy claro. Es evidente que comenzó cuando Sofovich se paso a Canal 9 y por ende, debía asistir al programa de Canosa. Eso parece haberle molestado desmedidamente al conductor oriundo de Munro que no escatimó burlas, insultos e improperios. Independientemente que cuando visitó al señor González en su programa Posdata por C5N intentó mostrarse sensible y vulnerable al respecto.
El tráfico de información revela ciertas injurias del intruso sobre la vida privada del productor y viceversa. Situaciones delicadas que tanto de un lado como del otro se niegan. Sin embargo, el conductor obsesivo tilda de incoherente y censura en su programa el rostro de Sofovich en un acto casi infantil. Un programa conformado, al igual que el de Canosa, por las limitadas de siempre que enriquecen, paradójicamente, las tardes y las noches televisivas con el me dijo, le dije, le digo.
Ahora bien, los enfrentamientos con Vélez tienen otros condimentos. Tal vez, el cartel que encabezaba en la calle Corrientes le quedaba demasiado grande y al no poder sostenerlo, la mejor manera para abrirse, era escándalo de por medio. Sin tener nada de santa, siempre manifestó tener un amor inconmensurable por su jefe. Amor que terminó mediáticamente entre llantos, gritos y acusaciones. Bajo estas características, la chica que volvió a abrir su ventanita del amor, retomó sus tradicionales visitas a “Intrusos” para demolerlo con el cliché de los años.
Se valió de adjetivos bajos y de gestos poco decorosos para una dama que trabajó durante años con uno de los empresarios más exitosos del país.
Mostró su parte vulgar al tiempo que intentaba emular a una señora criteriosa y coherente. Una mujer de su casa que ahora escribe columnas y opina acerca de cómo las famosas que participan de Bailando 2008 se han desempeñado en el baile del caño. A todas las compara con ella.
Con aquel grotesco baile del caño que realizó el año pasado. Un baile que de baile, no tuvo nada. El mismo se basó en frotaciones y en una lengua que lo lamía. Más, un topples y un champagne desparramado sobre su cuerpo.
La técnica no existió y es por eso que hace referencia a la falta de sexo que han tenido los bailes actuales. Sucede, que es muy complicado superar el caño prostibular de la señora que en estas vacaciones de invierno hará una obra infantil, cuyo partener es un robot. Porque solo un robot puede tolerar tantos cambios y una personalidad que se cree lo que no es. Una actriz que se debate entre el shibré y la purpurina barata.
Pero los conflictos en el gran circo no terminan. Estos personajes han tenido y tienen varios y diversos enfrentamientos. Siempre hay más.
Veamos. Graciela Alfano, Moria Casan y otra vez Nazarena Vélez.
La señora Casan es absolutamente cálida al momento de dar sus devoluciones a los participantes que transitan por bailando. De hecho, cuando observa que los mismos se sienten atacados o heridos por algo que se dijo antes que ella, busca reconfortarlos a través de la calidez de sus palabras. Sin embargo, cuando la atacan, se pone en guardia y su lengua se vuelve karateca. De lo contrario, no interviene en conflictos y menos de cabotaje.
Nazarena Vélez es una máquina de hacer cosas. Ya sea trabajando o bien, realizando un tour mediático que opera a modo de ventilador de su vida personal. Peleadora que busca posicionarse, se casó con el socio de Moria (Luciano Garbellano) y habla de los negocios de la diva como si fuesen de ella. Lo cual, no es bien visto por la protagonista de “Una familia poco normal” que no se calla nada y la ve a Nazarena como una de las tantas queni de los medios. Solo que ahora y para mantener la paz con su socio no la ningunea. Simplemente, en la temporada de verano, el cartel en Villa Carlos Paz lo encabeza Casan y por obvias razones, Vélez, irá abajo.
La otra tapa del sándwich es la Alfano. Una diosa que tiene su propio mundo y que el año pasado, con su estilo, le aportaba mucho al certamen que ofrecía Tinelli. Tanto es así, que hubiese sido más interesante que en lugar de Jorge Lafauci estuviese ella para entablar un buen talk show con Moria. Con la quien siempre ha tenido encontronazos.
Ni la puesta en escena de los besos en la boca fue suficiente para limar los conflictos entre ellas.
Sofovich/Barbieri es otro cimbronazo que aún da que hablar.
Sofovich se presenta como un hombre exigente. Exigencia que suele confundirse con “autoritarismo”. La exigencia es una característica propia de su personalidad que se manifiesta en cada uno de sus roles. Carmen también es exigente y talentosa pero tiene la habilidad de meterse, espontáneamente, en todos los líos. Le gusta ir al choque, es muy volátil en sus apreciaciones y más allá de la fortaleza en cámara, es sensible.
De hecho, mientras concursaba en Bailando 2007 el malestar entre ambos era notorio y desembocó en una pelea mediática que duró casi todo el año. El presidente del jurado siempre se mostró firme e implacable mientras la participante y cabeza de compañía con Miguel Ángel Cherutti se debilitó.
Ahora comparten jurado y la relación es ficticiamente cordial.
Araceli contra Rial era uno de los problemas mediáticos menos esperados que terminó por resucitar a la ex de Suar. Tanto o más, que su noviazgo con el ex de la hermana de Penélope Cruz.
Desde que la modelo hizo público su romance con el intento frustrado de actor Fabián Mazzei, los periodistas comenzaron a dudar sobre la veracidad de esa relación. Uno de ellos fue Jorge Rial. Quien en reiteradas oportunidades manifestó sus sospechas sobre la posibilidad de un montaje. Actitud que molestó a Araceli y de la cual se armó un escandalete que derivó en una nota escrita por Rial en la cual se reflejaban los reiterados fracasos de la modelo convertida en actriz y escritora de cuentos infantiles. Los fracasos televisivos expuestos por el intruso fueron irrefutables y el enojo de la actriz, también. Con lo cual quedó demostrado que Rial nunca la soportó a González y que su trato cordial no era más que por la buena relación que mantiene con Suar.
Y la lista sigue indefinidamente en esta gran obra mediática que el blog ha decidido llamar: HABEMUS CONFLICTOS. Una obra en la cual, las reconciliaciones son milagros inesperados y las tentaciones oscilan, a pesar de la Hermana Bernarda, entre la dulzura y la perversidad. Todas ellas rodeadas por pecados capitales que se entreveran en los pasillos de los canales y los camarines de los teatros.